Reseña por Luís Alberto Prieto Barbero LAGO BORNSTEIN, Juan Carlos Redescribiendo la comunidad de Investigación Pensamiento complejo y exclusión social. Ediciones de la Torre, Madrid, 2007
Nos encontramos con un gran esfuerzo de integración de teoría
y vida, desde la filosofía, la psicología,
la pedagogía,.., nos sumerge en una manera de pensar, de pensar a pensar
y de vivir en consecuencia y pensar en las consecuencias de vivir.
A pesar de su lúcido lenguaje académico y de la incorporación
de múltiples conceptos y autores, el lector lejos de conseguir pautas
claras y modelos inmutables, se encuentra sumergido en su interior, repensándose
su modelo de vida y por ende su modelo social consiguiendo el libro en si, lo
que en sus palabras intenta transmitir.
Nos tropezamos en sus capítulos con el planteamiento de un proyecto de de vida, esbozado desde múltiples disciplinas que
debe germinar desde el espíritu de la comunidad, y desde esa comunidad
redescribir su propio modelo social justo, sin asumir como mal necesario la marginación
y la exclusión. Todo ello debe comportar una acción, que derive
del pensamiento crítico, de la libertad, de la identidad y diversidad
individual y colectiva, de la multiculturalidad, el pluralismo y la tolerancia. El proyecto
filosofía para niños y niñas es el marco vertebrador de todo ello, su modelo dialógico y
su postura ecléctica y abierta favorece todos estos planteamientos y acciones
comunitarias. Podría proponer la lectura de este libro en modo abierto
a todos los lectores y seguro que muchos encontrarían el genio de sus
páginas, no obstante aconsejaría su lectura sin duda en Educación
Social, Trabajo Social, Magisterio e incluso, porque no, en Psicología, Sociología, Antropología,
Pedagogía y Humanidades.... y como no, en Filosofía, donde muchos
filósofos podrían aterrizar en lo bueno de la filosofía pedagogizadora y
potencialmente dinamizadora de un cambio social desde la persona libre y pensante.
No debería tampoco faltar en los estantes de todas esas ONG’s que
realmente creen que otro mundo es posible partiendo de la acción de los
ciudadanos. Este libro parte de la construcción del marco filosófico
y la redescripción de lo que se considera filosofía de cara al
entendimiento común. Se filosofa con
el sentimiento, con la carne y con los huesos, con el alma toda y con todo
el cuerpo, filosofa el hombre, esta
cubre todos los ámbitos de la realidad humana y se lleva a cabo desde
las formas de realizarse del ser humano: la crítica-teórica, la
creativa y la ética-practica, partiendo del asombro y el descubrimiento
hasta el continuo cuestionamiento, siendo así la filosofía una
actividad investigadora y vital, no la historia del pensamiento humano.
En la actividad filosófica, nos comenta, debe darse un triple componente
o debe caracterizarse por un tridimensional engarce entre lo crítico,
lo creativo y la praxis (en su dimensión ético-transformadora).
A partir de esa lectura, que conviene consumar tanto al filósofo conocedor,
por su sinopsis oportuna y creadora y a los no iniciados por cómoda lectura
y comprensión, y sobre todo a estos último de cara al entendimiento
del sentido del programa de filosofía para niños que nos describe
a continuación. Desde que MatthewLipman formulara sus propuestas
de aprender a pensar se han escrito mucho y por muchos sobre el tema. Solo decir
que las 69 páginas dedicadas por Juan Carlos a explicarlas bastarían
para que una persona lega, totalmente desconocedora de la filosofía para
niños quedara completamente situada... Ha pintado el cuadro de filosofía
para niños con cuatro pinceladas, resultando bizarro y coherente lleno
de colorido, y a la vez sencillo y atractivo, impresionista narrativo, presentando
una propuesta de reflexión y la acción filosófica que nos
muestra una manera de entender la vida y la persona más auténtica.,
en la que uno se convierte, al realizarse con los otros, en sujeto de su propia
historia, recuperando su voz y su sentir. Todos conocemos a Juan Carlos, el “enfant terrible” y
demoledor de los congresos, seminarios, tertulias y reuniones, el crítico
apasionado, a veces excesivo, que siempre dice lo que piensa; que no deja indiferente
cuando no deja de hacer sonar su voz crítica y a veces corrosiva, esa
voz que se eleva por encima y que a veces nos hace sentir incómodos; pero
también conocemos al Juan Carlos que puso su patrimonio, su casa y su
vida al servicio de los marginados, de los chavales desfavorecidos y “desechados” de
otras muchas “instituciones”, de lo que denominados excluidos sociales,
ese Juan Carlos que dedica meses de su vida a saltar el charco abogando por la
educación intercultural y la transmisión del programa de filosofía
para niños y niñas, y es aquí desde su congruencia, desde
su enfrentamiento cotidiano a los límites de esa realidad cuando nos intenta
definir desde la denuncia y la emoción, desde el rigor científico
y profunda severidad, sin mirarse el ombligo, esa exclusión social y marginación.
Su lectura nos facilita el mejor conocimiento de estos otros mundos y realidades
de marginalidad y pobreza que coexisten con nuestra realidad supuestamente normalizada.Alejado del
desgaste de estereotipos institucionales o políticamente correctos, implica
sumergirnos en un mundo con múltiples lecturas, múltiples dimensiones,
afrontando desde la honestidad, disponibilidad y competencia las necesidades
fundamentales de los pobres, los marginados y explotados, los parados, las madres
solteras o en dificultad, los niños de la calle, los discapacitados (físicos
o mentales), los inmigrantes, los presos, las prostitutas,
las comunidades, las tribus, etcétera, que esperan respuestas y soluciones
adecuadas Quizá no sea una novedad en ámbitos pedagógicos
y desde la educación social, pero si, junto con otras honrosas excepciones,
anejo a programas de filosofía.
Con audacia indómita intenta ayudar a germinar formas de cultura contemporánea
que contribuyan a preparar futuras personas con compromiso, que lleven adelante
y protejan sociedades, culturas y pueblos, a pesar de la diversidad y dificultades
que atraviesen.
Así adscribe ese programa a los espacios extraacadémicos, a la
educación no reglada o la no formal, en general a todos los ámbitos
de la educación social. Juan Carlos nos invita a trabajarlo a todas las
esferas de marginalidad y exclusión social, e incluso en el ámbito
de la multiculturalidad o educación multicultural. Através de
la percepción de de las verdaderas exigencias de la justicia social, el hombre
debe asumir directamente su propia responsabilidad política y social,
desde el realismo y equilibrio, evitando crear compromisos equívocos o
ilusorios, si utópicos desde la complejidad de las problemáticas
en lo político, económico, social e intercultural.
No se puede aceptar pasivamente el sostenimiento y presencia de estructuras de
injusticia social tanto a nivel nacional como internacional.
Y como concluye J. Carlos la idea de ciudadanía no solo designa al individuo
como pertenencia al estado y portador de nacionalidad, sino también su
pertenencia a múltiples formas de interacción social en las sociedades
plurales o tribales, desde una dimensión comunitaria donde el ciudadano
redescubra el sentido de la vida ciudadana, de su vida ciudadana., desde la construcción
de una nueva mentalidad surgida de una toma de conciencia, lúcida y crítica
, de este modo, asumir un compromiso existencial de reconocimiento de identidad
derechos, libertades y necesidades de los grupos étnicos, marginales,
minoritarios o cualquier otro tipo de exclusión , como el surgido en el
intercambio entre los actores de diversos géneros, clase social, origen
familiar, religión, creencias, tipos de familia, etc.
Quiere conseguir y con esto termina, contribuir
a la reflexión, al dialogo y a la investigación para así,
con las respuestas, comentarios y criticas de los lectores, prolongar la conversación,
abierta y siempre inconclusa, favoreciendo el proceso de continua redescripción
de la comunidad de investigación como eliminación de las fronteras
de la exclusión y marginación.
Filosofía para niños : proyecto educativo que busca formar personas críticas y creativas capaces de construir una sociedad democrática.